El Laboratorio Central de Aves de Corral de Hardenberg es el primer laboratorio de Holanda que trabaja con el Robot de ensayo Elisa de BioChek (conocido por su acrónimo inglés BEAR, de BioChek ELISA Assay Robot). Arnaud Plantema (director general), Bert Brink (director técnico de laboratorio) y Stefan Sloots (técnico) creen que el BEAR constituye todo un activo profesional para su laboratorio. La velocidad, precisión y ahorro de tiempo obtenidos con los análisis del BEAR, lo han hecho indispensable en Hardenberg.

El Laboratorio Central de Aves de Corral (CLP) es uno de los laboratorios holandeses más grandes que lleva a cabo investigaciones sobre los problemas y patógenos que afectan a las aves de corral. Se realizan autopsias en unos 80.000 animales al año para avicultores y veterinarios. En caso necesario, también se investigan las muestras de sangre y suero. Una investigación que, hasta hace poco, el Laboratorio Central realizaba manualmente con la técnica ELISA. Estas pruebas manuales han dado paso a BEAR ((BioChek ELISA Assay Robot).

Ahorro de tiempo
Stefan Sloots es un técnico de laboratorio y realiza casi todas las pruebas ELISA para el Laboratorio Central. «Antes de disponer del BEAR, yo dedicaba por lo menos tres medias jornadas a la semana a realizar las pruebas ELISA. Se trata de un trabajo extremadamente intenso que requiere mucho tiempo. Eso es ya historia. Ahora pongo mis muestras en el BEAR, arranco la prueba y me voy a hacer otras cosas. El robot hace todo el trabajo por mí. Así que ahorra una enorme cantidad de tiempo.»

«Para nosotros esta fue una de las razones para empezar a trabajar con el BEAR», explica Arnaud Plantema. «Ahora conseguimos hacer mucho más trabajo con el mismo número de técnicos. Esto da más tiempo a Stefan para disecciones, bacteriología, investigación coprológica y detección de salmonela en el laboratorio homologado según ISO desde el año pasado.»

Fiable
Una ventaja adicional del robot de análisis ELISA de BioChek es la precisión con la que opera. Según Bert Brink, un robot siempre es más preciso que el trabajo manual tradicional. «Por ejemplo, si se usa la pipeta manualmente, hay que hacerlo entonces correctamente y de la misma manera constantemente. Esto a veces puede causar discrepancias. Con el BEAR, la posibilidad de error humano es insignificante. Cuando los seres humanos pueden tener un margen de error entre el 8 y el 10%, el del robot es significativamente menor: alrededor de un 3%. Esto ha hecho que los resultados sean mucho más fiables. Al igual que con una prueba manual de ELISA, por defecto se realiza un control positivo, negativo y de referencia. Si se detecta cualquier discrepancia en alguno de los controles, el robot lo indicará.» Plantema confirma la opinión de su jefe técnico: «Estoy convencido de que en este caso, una tecnología controlada por ordenador se comporta mejor que la mano humana. No importa lo bien que realicemos una prueba ELISA manual, este robot hace nuestro trabajo más profesional. Y desde luego esto también tiene ventajas para nuestros clientes. Por ejemplo, reciben los resultados de la investigación antes.»

Reducción de antibióticos

Brink explica que, además de ahorrar tiempo, el plan de reducción de antibióticos para los avicultores ha desempeñado un papel importante en la decisión de empezar a trabajar con el BEAR. «Entre 1999 y 2007, el uso de antibióticos para las aves de corral en los Países Bajos aumentó un 83%. El gobierno estaba preocupado por el aumento de las bacterias resistentes a los antibióticos, viéndolo como una amenaza para la salud pública. Actuar era una necesidad. Se tuvo que imponer un uso más reducido de los antibióticos en aves de corral. Una de las claves para lograr la reducción del uso de antibióticos es la prevención. La investigación desempeña un papel clave en este aspecto. Ello significa que los laboratorios cobran mayor importancia e intervienen más a menudo. De esta forma el BEAR cumple una función importante.

 

«Con ‘camadas problemáticas’, al final de la ronda llevamos a cabo un análisis de sangre completo para detectar posibles problemas víricos. Si hubiera alguno, entonces un programa de vacunación modificado para la próxima camada puede prevenir cualquier problema, y por lo tanto no se necesitará ningún antibiótico.»

Plantema subraya la importancia de la atención sanitaria preventiva para las aves de corral. «De hecho, gracias a esto se ha logrado una reducción drástica en el uso de antibióticos en Países Bajos.»

 

Entusiasta

El Laboratorio Central ha analizado con BEAR más de 10.000 muestras. No solo está satisfecho Sloots con su «nuevo compañero» sino también con el servicio y la asistencia de BioChek. «Inicialmente tuvimos el BEAR por un periodo de prueba de dos meses. Durante la instalación, BioChek dedicó todo el tiempo que fue necesario para dar instrucciones y explicaciones. ¡Un excelente servicio! Y si tenemos preguntas, siempre podremos dirigirnos a BioChek. Incluso si observamos algo extraño en un resultado, podemos contar con ellos inmediatamente. Ellos pueden conectarse directamente con el ordenador de nuestro BEAR y ver los resultados con nosotros. Eso funciona muy bien. Y para ser completamente sincero: Me alegro de que ya no tenga que realizar todos esos análisis ELISA manualmente. Sin duda, no quiero estar sin él.»

Al igual que sus técnicos, el Director General, Plantema, está entusiasmado con la inversión que hizo. «Si usted tiene que llevar a cabo una gran cantidad de pruebas ELISA en su actividad veterinaria o en un laboratorio, el robot tendrá un enorme valor añadido. Esto lo vemos a diario aquí. Así que mi consejo sincero es: hacer esa inversión. ¡Se amortizará en varios frentes!»
BEAR - BioChek ELISA Assay Robot

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